NO ES VOCACIÓN, ES PRECARIZACIÓN – El Germen FCE|UBA

Por El Germen y El Signo

El conflicto

El pasado jueves, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un nuevo Régimen de Residencias de Equipos de Salud y Apoyo a los Equipos de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires – Ley 2.828- que viene a reemplazar a las ordenanzas: 40.997/85, 41.793/87, 45.146/91 y sus 44 modificaciones. Esta nueva reglamentación fue votada por Vamos Juntos con 34 votos positivos y 5 abstenciones mientras fuera del recinto, les residentes y concurrentes que se manifestaban en contra del tratamiento express de esta reglamentación eran reprimidos por la policía de la Ciudad, y se les negaba el ingreso a les legisladores de la oposición que se habían acercado a calmar la situación.

Les residentes son profesionales de la salud que luego de recibirse concursan por un cargo para ingresar al sistema de salud público y para ello deben rendir un examen que filtra el acceso para una limitada cantidad de puestos; aquelles que no logran aplicar pueden optar por el régimen de concurrentes (realizando las mismas tareas que quienes son residentes pero sin remuneración). En la actualidad trabajan un mínimo de 60 horas semanales y en algunos casos realizan 6 guardias mensuales de 24 horas sin descanso postguardia. Por ese esfuerzo cobran un sueldo miserable mientras que les concurrentes directamente no perciben salario alguno. En ambos casos, estamos hablando de profesionales que realizan las mismas tareas que médicos y médicas de planta: desde atender en guardias y recetar medicamentos hasta realizar cirugías. Al igual que elles, conviven día a día con el vaciamiento de la Salud Pública y el abandono edilicio.

¿Qué es lo que dice la nueva ley?

Según el diputado por Vamos Juntos y Presidente de la Comisión de Salud José Luis Acevedo, «esta ley viene a ordenar una realidad desordenada, hasta ahora todo estaba regulado (…) del año 1985 y pasaron 34 años y 46 modificaciones». También explicó que la ley acorta la jornada semanal, reduce las guardias de 24 a 12 horas según especialidad y mantiene las remuneraciones vigentes con actualización por paritarias.

Sin embargo, la realidad indica lo contrario, ya que esta nueva ley viene a darle un marco de legalidad a las precarias condiciones en las que les residentes y concurrentes realizan su trabajo. Viene a consolidar un régimen de sobreexplotación laboral que ya existe y que ahora pretenden normalizar. A pesar de que son les que día a día le ponen el cuerpo a un sistema de salud que se encuentra colapsado, para les legisladores de Horacio Rodríguez Larreta elles no son trabajadores y por esa razón no pueden tener los mismo derechos que les empleades de la salud. Se les considera becaries con dedicación exclusiva y si bien es cierto que continúan en formación, lo que realizan en todos los hospitales de la ciudad no es solamente un sistema de formación; es un trabajo que debe ser reconocido.

En la nueva ley se destacan los siguientes puntos:

  • Jornadas laborales de 64 horas de trabajo semanales para les residentes.
  • El sueldo, que hasta la semana pasada dependía de las paritarias de les profesionales de planta, ahora no se sabe cómo se calculará.
  • Ajuste en el régimen de licencias, que ya no dependen de la ley que regula el ejercicio profesional de la salud. Además siguen sin considerarse los casos por regímenes familiares y violencia de género.
  • Les 1500 concurrentes continuarán sin cobrar sueldos ni percibir ART.
  • Régimen de sanciones que permite echar médicos por “incumplimiento moral” habilitando de esta manera el despido de profesionales de forma totalmente arbitraria y subjetiva.
  • Eliminación de la elección de les jefes, obligación a extender la residencia un año más si el hospital así lo requiere y concepción de las guardias como “actividades de formación intensiva”.

La precariedad laboral y la crisis en el sistema de salud

El sistema de salud público argentino, luego del gobierno de Mauricio Macri, ha quedado devastado. Las políticas en el sector en los últimos 4 años no demostraron un interés real por entender a la salud como un derecho esencial que debe ser garantizado por el Estado. La desjerarquización del Ministerio de Salud a secretaría fue el símbolo de una gestión que estuvo marcada por un pronunciado recorte presupuestario que se vio reflejado en la falta de insumos, de medicamentos y en el regreso de enfermedades que parecían erradicadas debido al deterioro de los planes de vacunación.
El próximo gobierno de Alberto Fernández, que ya declaró que las secretarías volverán a recuperar sus status de Ministerios, deberá lidiar con un sistema en crisis. Trabajadores precarizades, condiciones estructurales alarmantes, deudas con proveedores de insumos, rebrote de enfermedades como sarampión y tuberculosis, sífilis y HIV, son algunos de los problemas más urgentes a atender.
En Capital Federal, el sistema de salud se sostiene gracias al esfuerzo de Residentes y Concurrentes, que sufren jornadas extenuantes, responsabilidades que superan las expectativas y salarios sumamente deteriorados u hasta nulos. Estos mismos trabajadores que se encargan de cuidar la vida de todes les ciudadanes son los que están siendo atacados y atacadas por el actual gobierno.

La precariedad laboral en el gobierno de la Ciudad

La sanción de esta nueva ley que precariza las condiciones laborales de les residentes y concurrentes no es una política nueva en este territorio. Si bien es la ciudad más rica del país, de los 182.000 trabajadores públicos porteñes sólo 46.000 están en planta permanente y tienen los derechos laborales cubiertos en su totalidad. Agentes de tránsito, Centro de Atención Transitoria, FINES, Centro de Actividades Infantiles y Juveniles y Educación No Formal, son ejemplos de trabajadores que desarrollan sus actividades en condiciones informales.
En el único distrito que puede ostentar un superávit constante, tal sistema de precarización demuestra que para el gobierno de Larreta las prioridades están más vinculadas con el marketing y la publicidad que con la educación, la salud y la generación de empleo de calidad. En lugar de sacar una ley que regule las condiciones laborales en las que se encuentran les residentes y concurrentes, deciden consolidar, legalizar y acentuar la precariedad laboral. Elles ven mejoras donde el resto vemos desatención a los reclamos y una falta de voluntad para que les trabajadores obtengan cada vez mejores condiciones laborales.

NO ES VOCACIÓN, ES PRECARIZACIÓN

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